privado

privado
2006
Barcelona
Un local cualquiera en la planta baja de la calle Mandri de Barcelona escondía un tesoro único que, pensando fuera de la caja, resultaba evidente. La valentía del jurado y la confianza ciega de los clientes en unos arquitectos anónimos hicieron posible este proyecto. Durante la obra venían otros arquitectos a comprobar con sus propios ojos aquello que no supieron ver durante el concurso.




